Howl

domingo, 3 de enero de 2016

Ω

I
Y mi voz

Ya no canta ni grita,
pero tampoco está apagada
y la llama del incendio
                                  aunque ahora cenizas
sirve de alimento para las flores
                                    y mis raíces crecen hacia el cielo

II
Exoesqueleto de inmanentes estrellas,
siempre fijas pero somos nosotros quienes
                                                             nos movemos
                                                             nos perdemos
bola de flores pateada llena de
parásitos olvidada por dios

(o capitán mi capitán
abandonaste el barco
antes de que nosotros existiéramos)

arrastrado a crearlo como nosotros fuimos a la vida,
obligado a tomar responsabilidades de las que nunca te diste cuenta
de que el cielo
                        está sostenido por las estrellas
           el cieno

                        está abierto
                                abierto
          y las mariposas o las aves o
                                                       las luces
          se escapan por el tragaluz
           y mueren  por falta de oxígeno

III
Y de mis venas saldrán flores
quemaré con la primavera de mil voces
                                                las raíces que enjaularon el corazón
y la caja torácica ya no será incendio
                                                        de árboles ateridos por la falta de color,
que respiren mis pulmones y no traguen del mar
                                                       el mercurio
y el cielo se haga tan liviano que
mi espalda ya no pese y
no haya sol sobre mis hombros

IV
Y este no sentir ( o sentir a ratos)
¿es autodefensa o el conformismo para mantenerme entero?
¿es natural aprendido o mímesis, globos de helio atados con cadenas a mis muñecas?

Sísifo ya no tiene roca sobre sus hombros,
repito
ya no tiene roca sobre sus hombros

abandonó la piedra pensando
que eso le haría libre
y ahora vaga perdido por los campos asfódelos
sin meta
sin objeto
sin nada que lo ate
sin salida ni fin
sin ser ya fantasma siquiera
solo deja en su errar vacío infinito de flores marchitas

V
Y todo este polvo de cenizas de hojas
no hace más que apilarse
la acumilación de todos mis fracasos
la gran señal de humo indicando
                                                  la salida
                                                  por la puerta de atrás de un bar
                                                  o a los baños
                                                  con el suelo de meadas
                                                  y todo el alma vomitada
                                                  eres pedazos
                                                 de carbón y astillas
                                                 alumbrando con tus caderas destinadas a ser infértiles
                                                 cada pesadilla por la mañana
                                                 y lágrimas de barro al acostarte.

                                                       

lunes, 14 de septiembre de 2015

Elegía por los amores perdidos

Quisiera arrancar el dolor de tus manos,
De tu pecho que canta tristezas con el eco de una madrugada ensangrentada
De la ausencia de vibrantes
colores que es incapaz de sentir porque se quedó muda,
Muda del dolor y de la agonía de los años, ¡muda!
Por llorar tantas noches hasta que ya no hay lágrimas.

Y ser árbol que protegiera del ardiente sol sonrisas,
Y pies descalzos que juguetean con la arena, mientras el mar rompe
Contra las rocas cayendo, vuestros cuerpos.
Y que la noche y el hombre se deshicieran en pedazos
Con los que alimentar tierra fértil, más allá
Del verano.

Y convertirlo
Todo ello
En mañanas rosas y azules, flores de luces de auroras boreales.


Ojalá pudiera
Curar todos esos amores perdidos, los que pudieron ser, los que se ahogaron
Con el tiempo
Y el murmullo
De las voces
Que se esconden
Y que desesperan
Por gritar tan alto que dejaran nuestros oídos ensordecidos

Y arrancar el pasado, la soledad, de tus párpados aún calientes,
De tus labios encarnados de morderte por silenciar el ruido.

Pero el tiempo es inexorable y arrastra con los cadáveres
De futuros inexistentes y promesas de presentes
Que nunca se cumplieron.
Fragmentados en voces que ya han perdido su fuerza
Con el paso de los años
Y las heridas, aún sangrantes,
Que reclaman lo que una vez fue suyo,
Pero que ya se desvaneció en el aire.

No se puede recuperar lo perdido,
No se puede deshacer el daño y el miedo infundido,
Inyectado en las venas hasta el cerebro
Tan dentro
Que nunca se va
Que solo crece
Y que cada paso lo alimenta y no lo desvanece.
No se puede hacer nada,
No puedes ganar la batalla contra los tiempos que ya han ocurrido.
Solo redirigir las cenizas que quedan tras el fuego,
Tirarlas al aire, último adiós,
O plantarlas para que den algo nuevo.

Memento mori y que solo tienes una oportunidad
(que de momento sepamos).
Tempus fugit y nunca lo vas a poder atraparlo con tus manos
(solo inmortalizarlo a retazos).
Carpe diem porque nox est una y algún día
Acabaremos viviéndola,
Pero no todavía.
No todavía.

Todos somos fantasmas que se desvanecen,
Que desaparecen,
Fragmentos en canicas que se dispersan en círculos
Y nunca vuelven.
Pero no todavía.
No todavía.

Solo queda entonar
Cánticos por alegrías pasadas,
Al igual que los ruiseñores cantan penas que nadie entiende,
Funerales con piras ardiendo en toda la playa
Y el bronce
De tu mirada.

Nox est una
Pero no todavía.
No.
Porque  no solo somos pasado irrepetible o futuros ya muertos con cada palabra que dices, 
Presentes que no traen más que agonías:
Caleidoscopio de colores que nunca imaginaste, la noche estrellada, campos de espiga,
La belleza de cada día, vidrieras de catedrales en sagrado silencio, estatuas muertas que cuentan
Los mitos de grandes héroes, la voz del poeta que canta tragedias tan viejas como el hombre.

Desiste de volver a Ítaca: de ella solo está que partiste.


Y elevar
Antes de que durmamos esa noche eterna
Antes de que se mezcle entre nosotros la pólvora seca:

Por lo que pudo haber sido
Por lo que fue
Por lo que nunca ya será
Por lo que aún permanece atado en hilos
(El dolor es flores naciendo todo el tiempo)





miércoles, 19 de agosto de 2015

Y mariposas en sus ojos

He visto el mundo descompuesto en colores
Desteñidos, vidrieras rotas por los gritos
Ventanas hechas añicos y cristales
Que cortan la piel y la dejan putrefacta.

He visto las cenizas de aquellos que murieron sin alcanzar el camino,
convertidos post mortem en falsos mártires mediáticos,
cánticos de alabanza que no son sino burla tardía y de mal gusto,
himnos a cuerpos desaparecidos, olvidados, 
Asesinados
Por ángeles
Dormidos en los ojos de deidades inventadas por ateos fanáticos descreídos.

He visto lágrimas de bilis y ácido que caen
Gota a gota
ríos de sangre falsa
artificial enlatada
sobre las cadenas conectadas a nuestros miembros
Marionetas de gas y polvo
Obedeciendo
Callando
Corderos sin pastor siguiendo al abismo lobos jubilados con oro en sus barrigas

He visto niños abandonados en cunetas por sus padres
Pegados apaleados burlados
Y las marcas del pasado en forma de soga que nunca se borrará de sus cuellos
y lazos de soga de dedos cortando las  venas
Hasta ahogarlos
por una supuesta naturaleza.

Niños perdidos de la mano de peluches deshilachados deshechos
Desmembrados
Polvo de estrellas que no alimentará sus bocas deshidratadas hambrientas
De cariño, de esperanza, de algo
que les conceda alas.

Gota a gota
De bilis
De sangre
Vomitada desde sus infiernos


Non plus ultra
No para aquellos que desistieron salir con vida del castigo eterno Prometeo
Injusto sin fuego
Sin poder deshacerse nunca del peso

Los he visto, ruiseñores
Sin palabras que no les lleven en volandas
A paraísos prometidos de recuperarse rehacerse reconectar sus dedos
con el cielo azul y gris y blanco
sin quemarse.
Poemas inmediatos que se desvanecen
sin dar tiempo a la tinta a intoxicar el cuerpo. 


Los he escuchado,
Sollozos a través de una pantalla, de una llamada
a escondidas de la Luna que se ríe impávida
Y pálidez de mármol de estatua
Venas que se asemejan a constelaciones,
que contienen constelaciones,
bocas que vomitan rosas
y no sangre. 

Lo he visto
En sus ojos
Que brillan y juegan
con el fuego que todavía queda,
En el incendio

Y que cada huida no es sino un rayo perdido

Nos levantaremos. Algún día. Viviremos.
Cuando las palabras sean truenos en sus oídos
y azufre en nuestras lenguas
Fuego
Como dragones renacidos

martes, 7 de julio de 2015

Break on

Mi piel astillada
como estatua de
mármol
apuntando directamente al
corazón;

mis ojos
encendidos en el pecho
desnudo
sin poder sentir
la luz.

Mis colores inexistentes evaporados
hechos nube y gases y asfixia y
calor

No hay nada
no existe la nada
solo vacío y sombras y
condensación de pensamientos
 que no dejan dormir ni pensar
                          ni querer ni ser
y cuando la noche se desliza sobre mis ojos y ataca
con garfios y cuchillas sobre mi pecho
y danza el dolor con su pañuelo de oro
ya no puedo gritar,
ya no puedo sentir
porque ya no queda nada.

Excepto el silencio
yermo
que desprende
                                                  el qué ?

Me sacudirá el viento,
pero no me moveré,
rugirán las olas,
pero no caeré,
porque mi piel es astillas
y mármol
muerto a tus pies.

domingo, 21 de junio de 2015

And I think death is no parenthesis

Fuego y luz
cantando agridulce sobre tu cama
y el calor que transpira
de tus dedos a los míos,
desde tus labios a mi sonrisa
y suspiros y roces
y las ´sabanas y la noche
cubriéndonos, protegiéndonos
de ojos que no existen

y tus rizos de cobre tan
ligeros y mis besos y tus
labios resecos de sal
y  mi estómago envinagrado

y el deseo y tus ojos verdes
y la confusión y el timbal,
la neblina tan gris, translúcida
y fría tras mi espalda,
monstruo deforme que no grita
porque él lo que trae
es el silencio

pero tú y el calor tan blando
de tus brazos
y tus susurros
y tus ojos
fuego y luz
temblando

miércoles, 17 de junio de 2015

Bleu

Qué te diré yo que no sepas
ya,
que estás cansada de esperar
que quieres despertar de la pesadilla
y respirar;
pero te diré algo: eres más que
nube cambiante sin cesar.

Eres ruido y león y bosque y lobo,
eres fuerza y eres tempestad,
el viento que sacude las olas y hace cambiar
a las nubes y el color de un amanecer
que brilla y se oculta
detrás de las montañas.

Yo lo he visto
Yo te he visto.
Y todavía, a través de la neblina que nos separa,
lo sigo haciendo.

Y creo
en ti
hasta que recuperes por completo las fuerzas
y los pulmones escupan la salmarina que los ahogaba
(pues si yo soy fuego en perpetua ceniza
tú eres el indomable mar)

viernes, 5 de junio de 2015

(A gritos del) evohé, evohé

Tengo,
tengo el cielo desterrado
y límpido de nubes.
Tengo el mar encendido
tras el abismo de tus adioses.

Tengo la imagen de tus labios,
pequeñas caricias de aliento
y voz rozando mi mente,

el verde de unos ojos
en el que quizá
pueda ver mi reflejo.

Tengo el miedo desdibujado
en escalones hacia mi infierno:
allí es donde desciendo todas las noches,
donde sufro en silencio,

pero el abismo llama con su hipnótico fuego:
no puedes escapar y la propia lucha
cansa tanto
que, exhausto,
acabas
 cayendo.